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El gestor de contraseñas LastPass informa de otro robo de datos

La brecha de seguridad ocurrida en la plataforma de inteligencia competitiva Klue ocurrida hace unos días sigue trayendo consecuencias, mostrando una vez más la importancia que están adquiriendo los ataques a la cadena de suministro.

No obstante, la compañía ha perjurado que su infraestructura no se vio afectada, es decir, las bóvedas de contraseñas de sus clientes habrían permanecido a salvo. 

El sitio web de LastPass indica que contaban con más de 33 millones de usuarios y cerca de 1,6 millones de clientes de pago a fecha de 2024. 

Junto a LastPass otras compañías se han visto salpicadas por la brecha de seguridad de Klue, como HackerOne, Recorded Future y Tanium. 

No es la primera, pero sí la última

Lamentablemente, no es la primera vez que LastPass experimenta un incidente de seguridad. En 2022 ya sufrió otra filtración de datos. Entonces, unos atacantes  robaron todo el repositorio de contraseñas de los clientes de la empresa, que se utiliza para almacenar sus credenciales confidenciales, como claves, tokens y otros números de tarjetas de crédito y datos personales.

Aunque las bóvedas estaban cifradas y solo podían desbloquearse con la contraseña maestra del usuario, los atacantes lograron descifrarlas en algunos casos mediante ataques de fuerza bruta, especialmente cuando eran débiles. Esto les permitió acceder al contenido almacenado, como credenciales y otros datos sensibles. 

Posteriormente, se sospecha que esta información sustraída se utilizó en distintos robos de criptomonedas, ya que los hackers habrían podido obtener las claves de carteras digitales al haber comprometido previamente las bóvedas de las víctimas. Estos se sucedieron incluso tres años después del agujero de seguridad. 

La brecha de seguridad ocurrida en la plataforma de inteligencia competitiva Klue ocurrida hace unos días sigue trayendo consecuencias, mostrando una vez más la importancia que están adquiriendo los ataques a la cadena de suministro.

El servicio para la gestión de contraseñas LastPass ha reconocido que, fruto de este incidente, los piratas informáticos se hicieron con los nombres, números de teléfono, direcciones de email y direcciones físicas de los usuarios, así como datos de casos de atención al cliente y datos relacionados con las ventas.

No obstante, la compañía ha perjurado que su infraestructura no se vio afectada, es decir, las bóvedas de contraseñas de sus clientes habrían permanecido a salvo. 

El sitio web de LastPass indica que contaban con más de 33 millones de usuarios y cerca de 1,6 millones de clientes de pago a fecha de 2024. 

Junto a LastPass otras compañías se han visto salpicadas por la brecha de seguridad de Klue, como HackerOne, Recorded Future y Tanium. 

No es la primera, pero sí la última

Lamentablemente, no es la primera vez que LastPass experimenta un incidente de seguridad. En 2022 ya sufrió otra filtración de datos. Entonces, unos atacantes  robaron todo el repositorio de contraseñas de los clientes de la empresa, que se utiliza para almacenar sus credenciales confidenciales, como claves, tokens y otros números de tarjetas de crédito y datos personales.

Aunque las bóvedas estaban cifradas y solo podían desbloquearse con la contraseña maestra del usuario, los atacantes lograron descifrarlas en algunos casos mediante ataques de fuerza bruta, especialmente cuando eran débiles. Esto les permitió acceder al contenido almacenado, como credenciales y otros datos sensibles. 

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