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Descubren una vulnerabilidad imposible de corregir que afecta a millones de iPhones

Los investigadores de ciberseguridad de la firmaParadigm Shift han descubierto una nueva vulnerabilidad de seguridad que afecta a millones de iPhone y Apple Watch lanzados entre 2018 y 2019. 

El exploit se encuentra en la denominada SecureROM o BootROM, el primer código que ejecuta un iPhone al encenderse y que constituye la base de todo el sistema de arranque seguro de Apple. Al estar grabada físicamente en el chip del dispositivo, cualquier error presente en esta capa resulta permanente.

Según los investigadores, el fallo afecta a los teléfonos de la manzana equipados con los procesadores A12 y A13, entre ellos los modelos iPhone XS, iPhone XR e iPhone 11, así como a algunos relojes de Cupertino con chips S4 y S5.

Se requiere acceso físico

Para explotar la vulnerabilidad, un actor de amenazas necesita tener acceso físico al terminal. El ataque se realiza conectando al iPhone un dispositivo USB especialmente preparado, como una placa de desarrollo o un microcontrolador, capaz de enviar instrucciones manipuladas al teléfono.

Mediante esta técnica, el atacante puede provocar un error de memoria que le permite tomar el control de determinadas funciones críticas del sistema. Esto abre la puerta a ejecutar código con los máximos privilegios, cargar firmware no autorizado o reducir algunas de las protecciones de seguridad integradas por Apple.

Los expertos destacan que el acceso se produce antes incluso de que se cargue el sistema operativo iOS, lo que permite sortear algunas de las comprobaciones de seguridad que normalmente impiden la ejecución de software no firmado por la compañía.

A pesar de la gravedad del hallazgo, los investigadores subrayan que el agujero de seguridad no permite acceder de forma directa a los datos almacenados en el dispositivo. El motivo es que el Secure Enclave Processor (SEP), el procesador independiente encargado de proteger información sensible como contraseñas, claves criptográficas o datos biométricos, no resulta comprometido por este fallo.

No obstante, Paradigm Shift advierte de que Usbliter8 podría facilitar futuras investigaciones destinadas a encontrar nuevas vías para atacar dicho componente de seguridad.

«Al publicar esta investigación y la prueba de concepto que la acompaña, nuestro objetivo es documentar el impacto en el mundo real de este tipo de vulnerabilidades de hardware, contribuir a una comprensión más amplia de la seguridad de la BootROM moderna y demostrar que incluso las generaciones recientes de SecureROM siguen siendo susceptibles a fallos de hardware sutiles», han señalado los expertosde la compañía.

Apple se defiende

Desde Apple se han pronunciado al respecto y han trasladado al medio de información especializada en ciberseguridad SecurityWeek que sus dispositivos están diseñados con múltiples capas de seguridad para protegerlos contra un amplio abanico de posibles amenazas. Además, la firma de Cupertino afirma que los modelos de iPhone, iPad y Watch con chips A14/S6 o más recientes no se ven afectados, al igual que ningún dispositivo Mac.

Por otro lado, el gigante tecnológico indica que la vulnerabilidad Usbliter8 no elude los mecanismos de protección de datos, y que no se puede acceder directamente a la información del usuario, como archivos, fotos o mensajes, mediante la explotación de esta vulnerabilidad. 
 

Los investigadores de ciberseguridad de la firmaParadigm Shift han descubierto una nueva vulnerabilidad de seguridad que afecta a millones de iPhone y Apple Watch lanzados entre 2018 y 2019. 

El fallo, denominado ‘Usbliter8’, reside en un componente fundamental del terminal y no puede corregirse mediante actualizaciones de software.

El exploit se encuentra en la denominada SecureROM o BootROM, el primer código que ejecuta un iPhone al encenderse y que constituye la base de todo el sistema de arranque seguro de Apple. Al estar grabada físicamente en el chip del dispositivo, cualquier error presente en esta capa resulta permanente.

Según los investigadores, el fallo afecta a los teléfonos de la manzana equipados con los procesadores A12 y A13, entre ellos los modelos iPhone XS, iPhone XR e iPhone 11, así como a algunos relojes de Cupertino con chips S4 y S5.

Se requiere acceso físico

Para explotar la vulnerabilidad, un actor de amenazas necesita tener acceso físico al terminal. El ataque se realiza conectando al iPhone un dispositivo USB especialmente preparado, como una placa de desarrollo o un microcontrolador, capaz de enviar instrucciones manipuladas al teléfono.

Mediante esta técnica, el atacante puede provocar un error de memoria que le permite tomar el control de determinadas funciones críticas del sistema. Esto abre la puerta a ejecutar código con los máximos privilegios, cargar firmware no autorizado o reducir algunas de las protecciones de seguridad integradas por Apple.

Los expertos destacan que el acceso se produce antes incluso de que se cargue el sistema operativo iOS, lo que permite sortear algunas de las comprobaciones de seguridad que normalmente impiden la ejecución de software no firmado por la compañía.

A pesar de la gravedad del hallazgo, los investigadores subrayan que el agujero de seguridad no permite acceder de forma directa a los datos almacenados en el dispositivo. El motivo es que el Secure Enclave Processor (SEP), el procesador independiente encargado de proteger información sensible como contraseñas, claves criptográficas o datos biométricos, no resulta comprometido por este fallo.

No obstante, Paradigm Shift advierte de que Usbliter8 podría facilitar futuras investigaciones destinadas a encontrar nuevas vías para atacar dicho componente de seguridad.

«Al publicar esta investigación y la prueba de concepto que la acompaña, nuestro objetivo es documentar el impacto en el mundo real de este tipo de vulnerabilidades de hardware, contribuir a una comprensión más amplia de la seguridad de la BootROM moderna y demostrar que incluso las generaciones recientes de SecureROM siguen siendo susceptibles a fallos de hardware sutiles», han señalado los expertosde la compañía.

Apple se defiende

Desde Apple se han pronunciado al respecto y han trasladado al medio de información especializada en ciberseguridad SecurityWeek que sus dispositivos están diseñados con múltiples capas de seguridad para protegerlos contra un amplio abanico de posibles amenazas. Además, la firma de Cupertino afirma que los modelos de iPhone, iPad y Watch con chips A14/S6 o más recientes no se ven afectados, al igual que ningún dispositivo Mac.

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