Asus ha reconocido que uno de sus proveedores ha sufrido un ataque informático. Los actores de amenazas extrayeron parte del código utilizado para las cámaras de algunos teléfonos móviles de la compañía.
Aunque desde el fabricante no han revelado quién está detrás, sí lo ha hecho el supuesto autor. El grupo de ransomware Everest afirma haber robado más de 1 Tb de información, incluyendo código fuente relacionado con el procesamiento de imagen, pruebas de cámaras con funciones de IA, módulos de cámara y volcados de memoria.
Esta banda no ha dado a conocer la cuantía del rescate, pero ha pedido a Asus que responda a sus demandas a través de la app de mensajería cifrada qTox.
El incidente fue descubierto después de que un medio especializado en cibercrimen, Hackread, publicara capturas que mostraban supuestas filtraciones del grupo atacante. Entre los archivos habría material de pruebas internas y desarrollos aún en curso.
El atacado sigue siendo un misterio
Aunque no se ha dado a conocer el nombre del proveedor comprometido, Asus ha explicado que ya ha reforzado sus controles de seguridad y que está aplicando medidas adicionales para proteger su cadena de suministro.
Este caso pone sobre la mesa, una vez más, la importancia de asegurar a los proveedores externos, especialmente cuando manejan componentes sensibles como la tecnología de cámara y las funciones basadas en inteligencia artificial.
El grupo Everest es una banda de ransomware vinculada a Rusia que ha sido responsable de múltiples ataques y violaciones de datos en los últimos años, incluidos el de Iberia (a la que pidió 6 millones de dólares) y a la empresa estadounidense de ropa deportiva Under Armour. También habría estado detrás del incidente al operador estatal de la red eléctrica sueca Svenska krafnt a finales de octubre.

















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